Tras noches de lágrimas, de mi puño y letra salen mil palabras, impregnadas en papel, con sabor a vainilla y miel,
no sé sabe a quien van, nadie sabe si algún día llegaran a su destino final, mil cartas escritas, soñadas, olvidadas, y aveces quemadas, leídas, eso nunca lo sabré, estimadas, alguna vez, único acompañante la tinta y el papel, cuando mis ojos se vuelven mar, cuando no sepas si voy a volver, mil cartas te escribiré, desde el frente, entre trincheras, entre cielo y tierra. Cuando la tinta falte, mil lágrimas llorare, porque con ellas escribiré sentimientos llenos de derrota en estas cartas dolorosas, a pesar de la distancia, a pesar de las personas, que cambie el mundo si el quiere, pero no podrán evitar que te siga escribiendo, a ti ser desconocido, a ti que no tienes nombre ni apellido, tú que recibes mis cartas, tú que llenas mi vida de ilusión y euforia...
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