Bajo el sol de la Toscana, ella sentada en un banco saborea un helado de fresa, joven, delgada, con una sonrisa en los labios, mira al horizonte sin saber que decir, sin saber que pensar, de repente algo llama la atención de su mirada, un joven en bicicleta, sus miradas se cruzan, hasta que el joven pierde el control del vehículo, cae al suelo, de una manera desafortunada. Ella se levanta, altiva y directa hacia él, le coge la mano para ayudarle a levantarse, echan un vistazo a la bicicleta y se dan cuenta que esta destrozada. Entablan una conversación, ella le cuenta que es una joven italiana de la Toscana, el un español que esta de turismo por ahí.
Sus ojos no se separan, ella sonríe, el se sonroja, el silencio invade el ambiente, dos corazones latiendo de forma impaciente, las palabras sobran, sus movimientos lo dicen todo.
El por un momento se descuida perdido en mar de sus ojos, ella aprovecha y le roba el mejor de sus tesoros, un beso de sus labios..........
Aquí os dejo una serie de relatos cortos escritos por mí, espero que os guste, también hay canciones y videos de música que me gustan, quiero que opinéis por favor, comentarme o algo, y si os gusta el blog, pues seguidlo va? MUCHAS GRACIAS
jueves, 30 de junio de 2011
soñando
Y seguir soñando, ir detrás de aquella estrella que se aleja, que quizás nunca retroceda, que nunca sabré lo que tras ella me espera. Soñando voy navegando en mi barco, sin destino, nada me demora, nada me espera, solo quiero seguir soñando, ver mi pelo bailando al ritmo del viento, con la melodía del mar...
martes, 28 de junio de 2011
...............
No sé porque, cada vez que veo tu nombre, escalofríos recorren mi espalda...
Mis ojos se inundan de lágrimas, intento ser fuerte, no dejarme llevar por simples sentimientos, pero es tan difícil que no soy capaz de aguantar tanto dolor, a pesar de que me repito constantemente que no pasa nada, que cada día es una nueva aventura a vivir, que todo lo pasado ya quedo vivido.
miércoles, 1 de junio de 2011
fatídico final
No puedo pensar, ni respirar, la angustia se me clava en el pecho, me asfixia, no me deja hablar, no puedo gesticular palabra, esas palabras que un día iban para ti, ahora quedan olvidadas en un mar de lágrimas que de mis ojos hoy cae por ti.
Jugar con sentimientos ajenos crea el temor de los que te rodean, hoy no sé que decirte, no sé como reaccionar, mi mente se ha quedado bloqueada, no puedo pensar mas que en esta angustia que vive en mi cuerpo, en que no me puedo mover, no sé que hacer, vivo destrozada en un sin fin de recuerdos, tu sonrisa está entre uno de ellos, quiero borrarla de mi mente para siempre, no volver a verte reír no volver a sentir nada, absolutamente nada, quiero ser insensible, para que ya nadie como tú pueda hacerme daño, quiero vivir en un mundo perfecto, en el que nadie pueda fundir mi corazón de hielo, quiero ser estrella de mil constelaciones, quiero ser libre y cantar a la libertad, quiero ser tantas cosas, y a la vez no serlas.
Quiero, pero no puedo, cada sueño, cada minuto, cada segundo desespero, como pudiste ser tan cínico y yo tan ciega, creer cada una de tus promesas, querer ser siempre tu princesa, ser esa, a la que tu besabas sus labios de fresa, esa en la que en sueños nombrabas, con la que tanto esperabas ser feliz algún día, pero tu rompiste las paginas de nuestro cuento, tu destrozaste el que podría haber sido nuestro final perfecto, tú solamente tú eres el culpable de todo esto, de que no quiera más amores temporeros, que no quiera a mis pies a ningún amante pasajero, que no quiera oír el sonido de mi latir, que no quiera sentir nada por ti, me intento alejar de ti pero tú me arrastras, me llevas a tu mundo encantado, pero yo valerosa huyo en mi caballo blanco, tu princesa se escapado, la has engañado, su pobre corazón has dejado lastimado.
Quizás el tiempo, no lo sé, quizás un año o un par tal vez, borren de mi pesar esta tristeza, borren las lágrimas, las palabras lanzadas al viento, el tiempo ese amigo que a veces no vemos conseguirá que yo olvide todo esto, que te perdone eso no te lo puedo asegurar, que te quiero eso nunca te lo podré negar.
Carta desesperada
Aún recuerdo esos días, en los que no sé cómo ni por qué ocupabas mi mente de una manera tan absurda, mis sentimientos no te buscaban, aunque mis pensamientos revoloteaban por mi cabeza diciendo tu nombre.
Yo, llámame cabezona o testaruda, orgullosa tal vez, incapaz de admitir que con solo una mirada, una sonrisa o una palabra que viniese de ti,mis mejillas se sonrojaban, era como si tus gestos fuesen esos rayos de sol que quemaban mi piel, pero con cariño y ternura. Tus palabras dichas con tu voz, eran la melodía más perfecta que mis oídos jamás habían oído.
Nunca pensé que llegaría este momento, en el que sin saber como actuar, admito mi derrota, admito la verdad, la verdad de esos sentimientos ocultos en mi corazón de piedra hayan salido a la luz, admito con sinceridad, que en mil noches te he buscado entre sueños e ilusiones, noches en vela esperando un final para esta desesperación que me está llevando a perder la razón.
Quizás este tiempo que ha pasado, la distancia tal vez, me han hecho darme cuenta que en el fondo te necesito, llámame romántica , pero es la verdad , en estas semanas pasadas me he dado cuenta que eres ese trozo que complementa mi alma, aquel que sabe hacerme sonreír, aquel que sin apenas conocerlo ya echaba de menos.
Pero no sé por qué, pero siento que después de esta carta desesperada, la duda corroe por mi cuerpo, me hace pensar, que quizás y muy probablemente tú no sientas lo mismo que yo, que tus ojos están puestos en otra persona, que no son mis labios los que ahora te hacen soñar, pero después pienso lo estúpida que puedo llegar a ser pensando en ello pero entiendeme, mi corazón de piedra fue abierto gracias a tu voz, y no quiero volverme a equivocar, no quiero convertirme en una muñeca de cristal.
Tú, altivo y orgulloso, tú que vienes y vas marcando tu propio compás, ese que abrió mis ojos para ver un mundo nuevo y mejor.
Tu sonrisa de niño, quizás eso fue lo que me cautivo, tus ojos topacio, tú totalmente tú, eres una persona que no sé si podré volver a encontrar.
Quisiera que me hicieras sentir, como si yo fuese la única chica en el mundo, como si fuese la única a la que verdaderamente amaras, la única a la que pueda necesitar para existir.
Me gustaría corretear por tu piel, recorrer la senda de tu cuerpo y llegar a tus labios.
Quiero ser capaz de dejar de un lado la timidez, el que dirán no me importa, solo necesito tenerte a ti.
Simplemente decirte, que yo quiero muchas cosas, pero mi favorita eres tú.
La vida es caprichosa al parecer, y nosotros somos un capricho de ella, me encantan sus caprichos.
Ya me despido, te dejo entre estas lineas, piensa, recapacita, si no sientes lo que yo siento lo comprendere, lo notare nada más mirarte, más si tu corazón late al mismo compás que el mio, no me hagas esperar ni un minuto más, te lo suplico.
Siempre tuya....
Azucena
Yo, llámame cabezona o testaruda, orgullosa tal vez, incapaz de admitir que con solo una mirada, una sonrisa o una palabra que viniese de ti,mis mejillas se sonrojaban, era como si tus gestos fuesen esos rayos de sol que quemaban mi piel, pero con cariño y ternura. Tus palabras dichas con tu voz, eran la melodía más perfecta que mis oídos jamás habían oído.
Nunca pensé que llegaría este momento, en el que sin saber como actuar, admito mi derrota, admito la verdad, la verdad de esos sentimientos ocultos en mi corazón de piedra hayan salido a la luz, admito con sinceridad, que en mil noches te he buscado entre sueños e ilusiones, noches en vela esperando un final para esta desesperación que me está llevando a perder la razón.
Quizás este tiempo que ha pasado, la distancia tal vez, me han hecho darme cuenta que en el fondo te necesito, llámame romántica , pero es la verdad , en estas semanas pasadas me he dado cuenta que eres ese trozo que complementa mi alma, aquel que sabe hacerme sonreír, aquel que sin apenas conocerlo ya echaba de menos.
Pero no sé por qué, pero siento que después de esta carta desesperada, la duda corroe por mi cuerpo, me hace pensar, que quizás y muy probablemente tú no sientas lo mismo que yo, que tus ojos están puestos en otra persona, que no son mis labios los que ahora te hacen soñar, pero después pienso lo estúpida que puedo llegar a ser pensando en ello pero entiendeme, mi corazón de piedra fue abierto gracias a tu voz, y no quiero volverme a equivocar, no quiero convertirme en una muñeca de cristal.
Tú, altivo y orgulloso, tú que vienes y vas marcando tu propio compás, ese que abrió mis ojos para ver un mundo nuevo y mejor.
Tu sonrisa de niño, quizás eso fue lo que me cautivo, tus ojos topacio, tú totalmente tú, eres una persona que no sé si podré volver a encontrar.
Quisiera que me hicieras sentir, como si yo fuese la única chica en el mundo, como si fuese la única a la que verdaderamente amaras, la única a la que pueda necesitar para existir.
Me gustaría corretear por tu piel, recorrer la senda de tu cuerpo y llegar a tus labios.
Quiero ser capaz de dejar de un lado la timidez, el que dirán no me importa, solo necesito tenerte a ti.
Simplemente decirte, que yo quiero muchas cosas, pero mi favorita eres tú.
La vida es caprichosa al parecer, y nosotros somos un capricho de ella, me encantan sus caprichos.
Ya me despido, te dejo entre estas lineas, piensa, recapacita, si no sientes lo que yo siento lo comprendere, lo notare nada más mirarte, más si tu corazón late al mismo compás que el mio, no me hagas esperar ni un minuto más, te lo suplico.
Siempre tuya....
Azucena
Una noche
Cada vez que cierro los ojos, recuerdo aquel día, lejano y cercano, áspero y suave a la vez ¿Cómo dos sensaciones tan opuestas pueden estar sujetas a una misma reacción?
Era algo que no me podía explicar. Sensaciones extrañas correteaban por mi cabeza inquieta. Pensé, por un momento, asimilé las consecuencias de mis actos, y recordé que quien juega con fuego se acaba quemando, mi corazón ya estaba en llamas, el letargo por el arrepentimiento llegaba por momentos.
El recuerdo me perseguía, esa fiesta, aquel fatídico final para mi pobre corazón. Ese día fue uno de los más felices, la noche más perfecta, más hermosa que jamás me pude imaginar, pero a la vez tan lejana. Con melancolía y tristeza lo recuerdo, una pequeña sonrisa se me escapa en mis labios mientras dos lágrimas se deslizan por mi rostro.
Abrí los ojos, me miré ante el espejo. Parecía imposible, era como un viaje al pasado, un guiño del destino tal vez. Me giré para intentar huir de esa fantasía irreal y me encontré en la calle del dolor frente al edén del amor, huyendo de mis problemas como un adicto se encierra en su adicción.
Pero los recuerdos me seguían, pues ese instante era como esa noche, como mi noche.
Imposible de creer, imposible de olvidar, escalofríos recorrían mi espalda. Mis rizos dorados bailaban al son de la melodía, vestida de azul cobalto. Recorrí con la mirada el local, buscando su cara entre la gente. Estaba allí, apoyado en la barra del bar, sonriéndome. Mis piernas temblaron, se me secó la garganta. Por un segundo pensé qué estaba haciendo. No podía volver a caer en su trampa, pero era tan tentador, que me convertí en una esclava de su mirada. Él se acercó a mi, tomó mi mano. Intente poner resistencia, estaba hipnotizada y me deje llevar.
Giré la cabeza hacia atrás y me volví a ver delante de ese espejo viejo. No llevaba ese vestido ni aquellos zapatos de tacón pero aquel recuerdo seguía en mi mente,. Esa noche se enterró entre mis recuerdos y mil veces en mitad de una noche, me despierto entre escalofríos, desenterrando lo vivido, como si aquel recuerdo quisiera volver a mi vida, pero yo sé que mis labios nunca olvidarán el tacto de su piel, ni el brillo de sus ojos ni su pelo despeinado...Todo él estará en mi memoria, lejano y cercano.
Aunque intente escapar, es imposible. Tú escondido en la noche, convertiste tus recuerdos en mis sueños.
20 de Febrero
Viernes 20 de febrero, estaba yo, esperándote en la parada del bus. Mucho tiempo sin vernos, me pregunte si me reconocerías, con mi pelo rubio largo sobre mis hombros, mis mejillas sonrosadas, un pequeño cambio de vestuario, mis uñas bañadas en esmalte negro, diferente a aquella niña que hace unos meses se fue de tu lado. Pero por un momento pensé , claro que me reconocería, había cosas que eran imposibles de cambiar, el sonrojeo de mis mejillas al oír tu voz, esa sonrisa que se dibujaba en mi cara al ver tu mirada, todo aquello simplemente hacia de un segundo un momento perfecto.
Tu autobús llegaba, te bajaste del autobús, estabas diferente pero tan igual al chico de siempre, a ese chico imperfecto al que yo solo anhelaba abrazar. Tu pelo largo había desaparecido, tu vestuario había variado un poco a diferencia de la ultima vez que te vi.
Te tenía frente a mí, por un segundo no sabía que decirte, que hacer.
Tú te acercaste, mis mejillas se sonrojaron, tu boca cerca de mis labios que ardían de deseo por ser besarlos. Pero por un momento me sentí impotente, no me podía mover. Tú te acercaste a mí, apretaste mi cintura contra tu cuerpo, delicadamente tus labios se posaron en los mios, todo era como era en mis sueños.
Quisiera olvidar quien soy, quisiera arrancarme a trozos la piedra que tengo por corazón, quisiera vivir en un mundo paralelo, en el que no deseara con anhelo tener tu pelo entre mis dedos....
Quisiera pasearme por el cielo, en una nube, ese es mi sueño, pero contigo, solo contigo seria perfecto, dejarme 100 noches en desvelo, soñar y vivir en un momento, no creer en mis miedos, pensar solo en que tu amor es cierto y no morir entre tu besos, y no sentir que te vas y te pierdo.
Te escapas entre mis dedos, tu sonrisa, tu reflejo en todos los espejos veo...
solo quiero escapar de este mundo tan perfecto... soy demasiado real para todo esto
Quisiera pasearme por el cielo, en una nube, ese es mi sueño, pero contigo, solo contigo seria perfecto, dejarme 100 noches en desvelo, soñar y vivir en un momento, no creer en mis miedos, pensar solo en que tu amor es cierto y no morir entre tu besos, y no sentir que te vas y te pierdo.
Te escapas entre mis dedos, tu sonrisa, tu reflejo en todos los espejos veo...
solo quiero escapar de este mundo tan perfecto... soy demasiado real para todo esto
noche & orgullo
Una noche por delante
demasiadas por detrás
preguntándome por qué?
Por qué ? quiero pero no puedo
puedo pero no debo...
dejarme llevar algún día por mis sentimientos...
nunca he sabido enseñarlos
nunca me he atrevido a mostrarlos
siempre me ha gustado enterrarlos en mi débil corazón...
Quizás por orgullo, cabezoneria, llamalo idiotez..
un gesto más frío que otro... una sonrisa a tiempo
una palabra... lo hubieran cambiado todo
porque todo tiene sentido en esta vida
desde el punto de partida
hasta el último de tus días
no puedes evitarlo
los sentimientos te persiguen
pero tu quieres evitarlos....
no puedes porque tu corazón es simplemente humano...
demasiadas por detrás
preguntándome por qué?
Por qué ? quiero pero no puedo
puedo pero no debo...
dejarme llevar algún día por mis sentimientos...
nunca he sabido enseñarlos
nunca me he atrevido a mostrarlos
siempre me ha gustado enterrarlos en mi débil corazón...
Quizás por orgullo, cabezoneria, llamalo idiotez..
un gesto más frío que otro... una sonrisa a tiempo
una palabra... lo hubieran cambiado todo
porque todo tiene sentido en esta vida
desde el punto de partida
hasta el último de tus días
no puedes evitarlo
los sentimientos te persiguen
pero tu quieres evitarlos....
no puedes porque tu corazón es simplemente humano...
Sueños
Abrí la puerta y estaba allí, sentado en la mesa de billar, esperando mi regreso, deseoso de pedirme perdón por lo ocurrido, de decirme que esas palabras no querían ser pronunciadas, pero no sé si era tarde o no.
Mi corazón acelerado como si de una adolescente se tratase, emocionada por el anhelo de su perdón, el deseo de verlo derrotado ante su propio orgullo, era algo que me daba felicidad pero a la vez era una agonía.
No deseaba su sufrimiento, pero su egoísmo había superado las reglas de este juego, había jugado con fuego, y se había quemado. Ya no era aquella niña adolescente de años pasados, tras mi regreso de París mi carácter había cambiado, el exilio temporal de mi mente por las calles de París, la distancia, todo absolutamente todo había hecho que aquel reencuentro fuese diferente y especial, eramos como dos niños... pero a la vez tan diferentes, él era el galán enamorado, arrepentido de aquella perdida del pasado, yo orgullosa y altiva herida por los golpes del pasado...
Mi corazón acelerado como si de una adolescente se tratase, emocionada por el anhelo de su perdón, el deseo de verlo derrotado ante su propio orgullo, era algo que me daba felicidad pero a la vez era una agonía.
No deseaba su sufrimiento, pero su egoísmo había superado las reglas de este juego, había jugado con fuego, y se había quemado. Ya no era aquella niña adolescente de años pasados, tras mi regreso de París mi carácter había cambiado, el exilio temporal de mi mente por las calles de París, la distancia, todo absolutamente todo había hecho que aquel reencuentro fuese diferente y especial, eramos como dos niños... pero a la vez tan diferentes, él era el galán enamorado, arrepentido de aquella perdida del pasado, yo orgullosa y altiva herida por los golpes del pasado...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)