Aún recuerdo esos días, en los que no sé cómo ni por qué ocupabas mi mente de una manera tan absurda, mis sentimientos no te buscaban, aunque mis pensamientos revoloteaban por mi cabeza diciendo tu nombre.
Yo, llámame cabezona o testaruda, orgullosa tal vez, incapaz de admitir que con solo una mirada, una sonrisa o una palabra que viniese de ti,mis mejillas se sonrojaban, era como si tus gestos fuesen esos rayos de sol que quemaban mi piel, pero con cariño y ternura. Tus palabras dichas con tu voz, eran la melodía más perfecta que mis oídos jamás habían oído.
Nunca pensé que llegaría este momento, en el que sin saber como actuar, admito mi derrota, admito la verdad, la verdad de esos sentimientos ocultos en mi corazón de piedra hayan salido a la luz, admito con sinceridad, que en mil noches te he buscado entre sueños e ilusiones, noches en vela esperando un final para esta desesperación que me está llevando a perder la razón.
Quizás este tiempo que ha pasado, la distancia tal vez, me han hecho darme cuenta que en el fondo te necesito, llámame romántica , pero es la verdad , en estas semanas pasadas me he dado cuenta que eres ese trozo que complementa mi alma, aquel que sabe hacerme sonreír, aquel que sin apenas conocerlo ya echaba de menos.
Pero no sé por qué, pero siento que después de esta carta desesperada, la duda corroe por mi cuerpo, me hace pensar, que quizás y muy probablemente tú no sientas lo mismo que yo, que tus ojos están puestos en otra persona, que no son mis labios los que ahora te hacen soñar, pero después pienso lo estúpida que puedo llegar a ser pensando en ello pero entiendeme, mi corazón de piedra fue abierto gracias a tu voz, y no quiero volverme a equivocar, no quiero convertirme en una muñeca de cristal.
Tú, altivo y orgulloso, tú que vienes y vas marcando tu propio compás, ese que abrió mis ojos para ver un mundo nuevo y mejor.
Tu sonrisa de niño, quizás eso fue lo que me cautivo, tus ojos topacio, tú totalmente tú, eres una persona que no sé si podré volver a encontrar.
Quisiera que me hicieras sentir, como si yo fuese la única chica en el mundo, como si fuese la única a la que verdaderamente amaras, la única a la que pueda necesitar para existir.
Me gustaría corretear por tu piel, recorrer la senda de tu cuerpo y llegar a tus labios.
Quiero ser capaz de dejar de un lado la timidez, el que dirán no me importa, solo necesito tenerte a ti.
Simplemente decirte, que yo quiero muchas cosas, pero mi favorita eres tú.
La vida es caprichosa al parecer, y nosotros somos un capricho de ella, me encantan sus caprichos.
Ya me despido, te dejo entre estas lineas, piensa, recapacita, si no sientes lo que yo siento lo comprendere, lo notare nada más mirarte, más si tu corazón late al mismo compás que el mio, no me hagas esperar ni un minuto más, te lo suplico.
Siempre tuya....
Azucena
No hay comentarios:
Publicar un comentario